David Varela, pieza clave en Alcázar (Foto: Victor M. Ramos)
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Noticia LIGA LEB PLATA

David Varela, el líder silencioso de un crecido Soliss Alcázar

2/8/2017 Sabían que su temporada de debut no iba a ser ni mucho menos sencilla pero si algo tenían claro en el seno del Seguros Soliss Alcázar es que no debían desviarse ni un solo ápice del camino que les había llevado desde la Liga EBA a la LEB Plata en apenas tres temporadas. Con el bloque del ascenso sobre la pista y todo un seguro como David Varela en el banquillo los manchegos se han convertido en uno de los conjuntos revelación de la competición.

PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

Localidad natal del histórico seleccionador Antonio Díaz Miguel la ciudad de Alcázar de San Juan es uno de esos lugares en los que el baloncesto se vive de una manera especial. Un territorio que llegó a disfrutar de tres temporadas mágicas en las diferentes Ligas LEB pero que tuvo que decir adiós a su sueño a finales de la campaña 2010/11 con la desaparición del Fundación Adepal Alcázar.

Un duro golpe del que esta ciudad manchega se repuso cuando un grupo de dirigentes liderado por el presidente Francisco Javier García decidió dar forma a un proyecto totalmente nuevo y con el que devolver a su histórico pabellón la magia del baloncesto. Tres años después y con un ascenso a sus espaldas, los alcazareños sueñan de nuevo con los retos más ambiciosos gracias a la presencia en su banco de un David Varela clave en el crecimiento del club.

Y si no bastaría con echar un ojo a una temporada de debut en una Liga LEB Plata en la que acaban de asegurar la permanencia virtual para poder pensar ya en unos playoffs por el ascenso con los que seguir reescribiendo su propia historia.


Varela: “Queremos que en playoffs nadie quiera enfrentarse a nosotros”

Llegó al club tres años atrás como ayudante pero fue tras su salto al puesto de primer entrenador cuando el conjunto manchego inició su despegue en una Liga EBA en la que lograron el ascenso deportivo en la Final Four de Plasencia el pasado curso.

Méritos más que suficientes para que David Varela viera renovada la confianza del club durante un verano de 2016 en el que a buen seguro hubiera firmado junto a su contrato el poder encontrarse en estos momentos como séptimo clasificado de una Liga LEB Plata en la que ejercen como uno de esos debutantes con vitola de equipo revelación: “Por supuesto que lo hubiera firmado sin dudarlo pero siendo sincero y sin querer sonar pretencioso, había algo en mi interior me decía que las cosas podían llegar a salirnos tan bien como está sucediendo ya que conservábamos el bloque con el que logramos el ascenso el año pasado y eso ayuda a que todo sea un poquito más sencillo”.

Pero no se piensen que ha sido ni mucho menos un camino de rosas la temporada de un equipo que ha tenido que luchar sin descanso para poder sumar los 11 triunfos con los que han asegurado de manera virtual el objetivo de la permanencia en la competición: “Comenzamos a entrenar realmente tarde, allá por el 15 de septiembre, y eso fue un hándicap importante en nuestra contra durante las primeras semanas de competición pero mi confianza en el equipo ha sido siempre muy grande y estaba tranquilo ya que casi todos conocían nuestra manera de jugar mientras que nos refuerzos eran jugadores de ayuda y no primeros espadas”.

Un grupo que ha tenido que aportar un plus en cada entrenamiento y en cada partido para poder adaptarse cuanto ante a la exigencia de una competición con un nivel muy superior al de la Liga EBA tal y como reconoce su técnico: “Hay que reconocer que nos hemos encontrado con una Liga LEB Plata mucho más dura de lo que en un principio nos podíamos esperar. Al venir de un grupo de Liga EBA tan exigente como el B donde hay varios filiales de ACB y buenos jugadores americanos pensábamos que el proceso de adaptación iba a ser más sencillo y que el salto no se iba a notar tanto pero no ha sido así. Esta es una liga muy rica a nivel táctico debido al conocimiento de entrenadores como Pago García, Ángel Jareño o Joaquín Prado, técnicos que te obligan a que tengas que vaciarte sobre la pista para poder ser competitivo y que hacen que no puedas despistarte ni un solo día”.

Aunque, sin lugar a duda, el pasado de Varela como jugador en la propia LEB Plata está siendo de gran ayuda para un cuerpo técnico que cuida al máximo cada detalle en su preparación de partido: “Sin lugar a duda ese conocimiento de la Liga me está siendo de mucha ayuda. Me estoy encontrando todavía con algunos jugadores a los que me enfrenté como jugador y eso hace que puedas ir un pasito por delante en la preparación de algunos partidos”.


De la permanencia a los playoffs como próximo objetivo:

Podría decirse que la obligación prioritaria de cualquier debutante en una competición debería pasar por permanecer al menos un año más en la Liga pero en el seno del Soliss Alcázar tuvieron claro desde el verano que si querían marcar diferencias debería ser a través del chip de la ambición.

La ambición marcada por una exigente afición y que ha llevado al vestuario a entender cada partido como si de una final se tratara: “Alcázar es un lugar muy exigente y, aunque no lo hayamos dicho hasta ahora, desde el primer día en el vestuario todos acordamos el exigirnos a nosotros mismos el jugar para poder estar lo más arriba posible. Aunque de puertas para afuera siempre es bueno vender el mensaje de que el objetivo es la permanencia, quisimos ser ambiciosos, los jugadores recogieron el guante y desde ese momento han dado la talla sin escaquearse como si su único objetivo fuera el de ganar la Liga. Eso tiene un desgaste muy grande para todos pero sin duda esa exigencia explica que ahora nos encontremos donde nos encontramos”.

De este modo resulta más sencillo el comprender que el equipo atraviese un dulce momento en el que sus cuatro triunfos consecutivos les han permitido dejar atrás el reto de la permanencia para poder penar ya en los playoffs por el ascenso: “En nuestra programación inicial teníamos algunas dudas de en qué lugar de la tabla nos íbamos a poder mover pero sabíamos que si había algunas posibilidades de poder estar en los playoffs esas pasaban por poder estar muy bien en este pico de la temporada. Es ahora cuando queremos sumar el mayor número de victorias primero para poder estar tranquilos y después para poder intentar estar en un playoff que nos hace una especial ilusión”.

Pero… ¿Qué se le puede exigir al conjunto manchego en este tramo final de una temporada en la que han alcanzado ya parte de los retos marcados? David varela lo tiene claro: “Si me preguntas a mí te diría que el equipo está en buena dinámica y preparado para que la clasificación nos ponga donde merezcamos. Nuestro reto es poder ganar todos los partidos que quedan para poder alcanzar los playoffs por el ascenso y, a partir de ahí veremos qué sucederá. Somos muy ambiciosos y sabemos que podemos plantar cara a cualquiera pero la lógica también nos dice que en una eliminatoria a cinco partidos podemos estar en inferioridad con equipos de la talla de Sammic, Covirán Granada o HLA Lucentum… No tenemos las mismas armas que ellos pero tenemos una gran ambición que debe ayudarnos en cada partido de un playoff en el que nuestro reto debe ser que nadie quiera enfrentarse a nosotros”.

Un deseo que se multiplicará cuando el equipo juegue sobre el parqué de un Díaz Miguel con una afición entregada, sin lugar a duda uno de los méritos de este equipo: “Cuando llegué al equipo recuerdo que en los primeros partidos escuchábamos desde el banquillo como la gente comía las pipas en el pabellón. Los inicios fueron duros porque la gente nos asociaba al proyecto anterior pero la prudencia y el trabajo de la directiva nos ha ayudado a vender un proyecto real que ha ayudado a enganchar en cada partido a más de 2.000 personas que están disfrutando mucho junto a nosotros. Esperemos poder ofrecerles el mejor juego posible de aquí a final de temporada y una entrega con la que entre todos lleguemos lo más lejos posible”.

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